Trabajamos con personas que se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad social, también llamadas de “marginalidad múltiple” donde el estatuto socioeconómico del que provienen solo es un factor que se acumula a otros no necesariamente ligados a la pobreza, como lo es el abuso en todas sus dimensiones (Comfort 2002);abusos físicos, sexuales, falta de oportunidades laborales, abandono,hacinamiento,adicción a drogas y  tantos otros sufrimientos psicoemocionales.

Entendemos por vulnerabilidad a un proceso que puede ocurrirle a cualquier persona, grupo o comunidad que en un momento determinado se encuentre en una situación desfavorecida o de desventaja con respecto a otras y que tiene en cuenta los recursos que se poseen para enfrentar los riesgos y sus consecuencias (Cepal, 2001 y 2002)

El escenario principal donde trabajamos es el urbano desde una perspectiva socio ambiental, es decir una óptica que considera la vulnerabilidad relacionada a enfoques que atienden la problemática social y ambiental conjuntamente; grandes ciudades y áreas metropolitanas donde la vulnerabilidad está asociada a riesgos crecientes y dinámicos para sus habitantes y bienes, como son el hacinamiento, la pobreza, la falta de vivienda, la delincuencia e inseguridad, el desempleo, la contaminación, la falta de infraestructuras, la escasez de servicios sociales y asistenciales.